18 enero 2021

Energía para tu cuerpo y placer en un mismo bocado


No es de extrañar que los higos también sean conocidos como “la fruta de los filósofos”. Platón tildaba este manjar de exquisitez y Galeno, el médico de los grandes emperadores, recomendaba su consumo a los deportistas de los Juegos Olímpicos. Además, según cuenta la leyenda, Rómulo y Remo fueron amamantados debajo de una higuera.

Son muchas las culturas que desde el principio de los tiempos han alabado los higos. Así quedó demostrado en la pirámide de Gizeh, hace más de 4.000 años a.C, donde, hoy en día, todavía se pueden apreciar varios jeroglíficos que simbolizan la cosecha de este alimento.

Las propiedades de los frutos de la higuera son infinitas, abarcan desde la prevención de enfermedades cardiovasculares como la hipertensión arterial hasta el mantenimiento del buen estado del sistema nervioso. En el caso de los higos secos, debido a la pérdida de agua, sus valores nutritivos se triplican dando lugar a uno de los productos naturales que más beneficios posee.

Su cualidad más valiosa reside en el placer que nos regala su sabor dulce combinado con el toque crujiente que aportan las semillas de su interior, junto con el valor añadido de ser una fuente de energía totalmente natural. 

Cada bocado aumenta la salud de nuestro cuerpo gracias a la fibra que poseen los higos secos y las altas cantidades de hierro y calcio, lo que los convierte en el snack ideal para deportistas o aquellas personas que necesiten un plus energético cada día.

Pura energía

Si hablamos de alimentos vigorizantes, el higo seco es el rey. En comparación con los higos frescos o el resto de las frutas, el fruto seco de la higuera contiene 255 calorías por cada 100g, mientras que el mismo producto sin haber sido deshidratado contiene 80 calorías por semejante cantidad. 

La dosis de energía que proporcionan los higos secos nace de la suma de calorías que aportan que, en este caso, son muy nutritivas para el organismo ya que no contienen grasas saturadas ni colesterol. Reponen nuestras fuerzas a base de azúcares naturales.

En este sentido, los higos secos se convierten en una alternativa ideal para todos aquellos padres que deseen eliminar de la dieta de los niños la bollería industrial sin privarles de sabores dulces y saludables.

Huesos fuertes

El consumo adecuado de calcio no solo favorece la salud ósea, sino que también reduce el riesgo de osteoporosis y es recomendable para la etapa de crecimiento de los más pequeños.

Una porción de 60 gramos de higos secos supone 100 mg de calcio para nuestro cuerpo, por lo que, partiendo de que las personas adultas necesitan entre 1000 y 1200 mg de este elemento cada día, la ingesta de esta cantidad ya aportaría un 12% de la dosis necesaria. Supone, incluso, un valor superior al que proporciona la leche desnatada.

Nuestros higos secos combinan genial con queso azul.

Alto contenido en hierro

La falta de este elemento esencial conlleva la disminución de oxígeno en las células en el organismo que se traducen en síntomas de cansancio y debilidad en el cuerpo, favoreciendo la aparición de infecciones. 

Una de las bases indispensables para llevar una dieta correcta y saludable es la ingesta de 18 mg de hierro al día. Una ración de 60g de higos secos aportaría 1,8 mg de este mineral para afrontar la jornada.

Fuente saciante y rica en fibra 

Dentro de este ámbito, se distinguen dos tipos de fibras: la soluble y la insoluble. En el caso de los higos secos, aportan al cuerpo ambos tipos en cantidades prácticamente idénticas. 

La primera es la encargada de regular el azúcar en sangre, reducir los niveles de colesterol y también retrasa la digestión, lo que aporta a los higos secos un efecto saciante. Por su parte, la fibra insoluble mejora la función intestinal a través de su poder laxante.

Aumentando el consumo de este elemento, también se reduce el riesgo de sufrir enfermedades relacionados con el sistema cardiovascular como la hipertensión arterial o problemas coronarios.

Existen mil y una razones por las que disfrutar de los higos secos siempre es una buena opción, sobre todo, para aquellos que practican deporte o quieren cuidar de su alimentación. No es de extrañar que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) recomiende su consumo diario por los innumerables beneficios que poseen. 

Para tu cuerpo, valor nutritivo. Para ti, puro placer.

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